Análisis de sistemas. Pospélov

«Análisis de sistemas y planificación prospectiva» Actas de la conferencia. G. S. Pospélov, 1972

El análisis de sistemas, como rama operacionista de la teoría general de sistemas, surgido históricamente de los métodos de diseño y desarrollo de sistemas técnicos de gran escala, resulta estar estrechamente vinculado con toda la problemática de la planificación prospectiva de la economía. Por su propia esencia, el análisis de sistemas consiste en la formulación del plan integral de una determinada operación o actuación.

Los planes de las operaciones, implementados por sistemas organizativos jerárquicos, contienen indicaciones de quién debe hacer qué, en qué momento y qué recursos se le asignan para ello. En otras palabras, el plan de la operación representa el despliegue del objetivo general de la operación en una jerarquía de objetivos y tareas resueltos por los distintos ejecutores. Esto significa, entre otras cosas, que el plan de la operación constituye un sistema de decisiones adoptadas previamente (antes del inicio de la operación) sobre quién debe hacer qué y en qué momento.

En la planificación prospectiva, el intervalo de tiempo entre una decisión adoptada en el momento de la planificación y su ejecución puede abarcar 10-15 años o más, lo que conduce a la necesidad de planificar el desarrollo de la organización de los propios ejecutores, su formación, etc.

El plan, como sistema de objetivos y tareas, puede representarse mediante el denominado grafo jerárquico, cuyos vértices representan los objetivos y las tareas de los distintos niveles, y cuyos arcos representan las relaciones de subordinación, interacción e importancia entre los objetivos y las tareas. Con la ayuda de tal grafo se ilustran bien dos principios del análisis de sistemas:

  • Los medios para la consecución del objetivo se derivan del propio objetivo y de su análisis.
  • Los objetivos y las tareas de cualquier nivel inferior se consideran como medios para la consecución de los objetivos del nivel superior.

De la definición del plan se deriva el concepto de planificación como proceso de toma de decisiones antes del inicio de la operación, o dicho de otro modo, la planificación es el proceso jerárquico de formulación de decisiones previas en el sistema, que determina el orden en que debe realizarse la secuencia de las distintas actuaciones, operaciones y acciones. El resultado de la planificación (su objetivo) es la construcción del modelo de la futura operación en la conciencia colectiva (de la organización).

Detengámonos en la relación entre los métodos de la investigación de operaciones (métodos económico-matemáticos de optimización) y el análisis de sistemas.

La investigación de operaciones, como teoría de los modelos matemáticos de toma de decisiones, presupone que el objetivo está dado o la tarea planteada, que están definidos los medios alternativos (estrategias, controles) para su consecución como conjuntos contables o incontables, y que están indicados los criterios de selección de las alternativas. A continuación se construye un modelo matemático de toma de decisiones; se hallan las expresiones matemáticas para el criterio de optimalidad y los factores (condiciones) restrictivos; se procede a la recogida de datos y normativos para la resolución de la tarea. En la etapa siguiente se busca el algoritmo de búsqueda de la solución óptima y se programa la tarea; el ordenador encuentra automáticamente la solución óptima.

Debe señalarse que la solución óptima obtenida de este modo tiene en cuenta solo los factores cuantitativos e incluso desde este punto de vista considera solo una faceta del problema. Así, la clase de tareas de la investigación de operaciones conocida como tareas de distribución y asignación, que se denominan también tareas de planificación óptima, constituye una de las clases de tareas de la investigación de operaciones (métodos económico-matemáticos) más difundidas, que se resuelven mediante los algoritmos de la programación matemática. A esta clase de tareas pertenecen las tareas de transporte, las tareas de localización de nuevas empresas de un determinado sector y su asignación a los consumidores. En todos estos casos, el objetivo está fijado, y el plan óptimo obtenido automáticamente con la ayuda del ordenador no es en absoluto un plan de la operación de transporte o de desarrollo del sector. El plan óptimo o la solución óptima indica cómo deben distribuirse los consumidores entre los proveedores o dónde deben localizarse las empresas y cuál debe ser el volumen de producción de cada empresa. Dado que tales planes no son planes de operaciones, no pueden ser planes integrales y, en este sentido, son unilaterales.

El análisis de sistemas tiene siempre que ver con planes integrales o planes de operaciones, que revisten un carácter jerárquico. La determinación del propio objetivo de la actividad, de las alternativas para su consecución y de los criterios de optimalidad es objeto del análisis de sistemas. Si en la investigación de operaciones el objetivo se da como dado, en el análisis de sistemas debe considerarse como dado el cambio de la situación o la realización del escenario deseado, entendiendo por situación (escenario) el estado conjunto del sistema y su entorno. Cambiar la situación en el sistema puede lograrse mediante la ejecución de una operación de entre una serie de alternativas y, correspondientemente, mediante la consecución de uno de los objetivos generales de entre una serie de alternativas.

De este modo, en la tarea del análisis de sistemas entra la determinación de los objetivos generales alternativos, el despliegue de cada objetivo general en su propia jerarquía de objetivos y tareas, denominada a veces curso de acción; el cálculo y la evaluación de las consecuencias de cada curso de acción alternativo, y la selección sobre esta base del curso de acción óptimo con su correspondiente objetivo general.

Como puede verse, la problemática del análisis de sistemas y de la investigación de operaciones es esencialmente distinta, a pesar de que en el proceso de construcción de los planes integrales (jerarquía de objetivos y tareas) los métodos de la investigación de operaciones se utilizan de forma muy amplia.

Debe decirse también que la investigación de operaciones, como teoría matemática de la toma de decisiones, se desarrolló aplicándose a los sistemas unicriterio y de un solo nivel. Debido a la dificultad y la complejidad del problema, la teoría matemática de toma de decisiones resultó menos elaborada en su conjunto y más débilmente utilizada en la práctica para el caso de los sistemas multicriterio de un solo nivel (las distintas orientaciones de la teoría de juegos).

En cuanto a los sistemas multicriterio y multinivel (jerárquicos), todavía es prematuro hablar de su teoría matemática de optimización. Sin embargo, en la práctica de la planificación y la toma de decisiones es precisamente con este último tipo de sistemas con el que hay que tratar. El análisis de sistemas también se refiere precisamente a este tipo de sistemas, y el nivel de formalización matemática es tal que nos vemos obligados a aceptar que el análisis de sistemas es «el sentido común ilustrado al servicio del cual se han puesto los métodos matemáticos».