El enfoque sistémico es un enfoque dentro de la metodología de la investigación científica y de la práctica social basado en el estudio de los objetos como sistemas; una expresión de los procedimientos para representar los objetos como sistemas y de las formas de describirlos, explicarlos y desarrollarlos; un conjunto de principios sistémicos.
El enfoque sistémico facilita la formulación adecuada de problemas en ciencias concretas y el desarrollo de estrategias eficaces para su estudio. En la base del enfoque sistémico se encuentra la consideración de un objeto como un conjunto integral de elementos junto con las relaciones y conexiones entre ellos, es decir, la consideración de un objeto como un sistema. El enfoque sistémico es una forma general de organizar la actividad que abarca cualquier tipo de actividad y revela regularidades e interrelaciones con el fin de utilizarlas de manera más eficaz (objetivo).
El enfoque sistémico no existe como un concepto metodológico riguroso: cumple sus funciones heurísticas y, al mismo tiempo, sigue siendo un conjunto poco articulado de principios cognitivos cuya finalidad fundamental consiste en proporcionar una orientación adecuada para investigaciones concretas. Esta orientación opera de dos maneras. En primer lugar, los principios sustantivos del enfoque sistémico permiten identificar la insuficiencia de los objetos de estudio tradicionales para formular y resolver nuevos problemas. En segundo lugar, los conceptos y principios del enfoque sistémico ayudan a construir nuevos objetos de estudio mediante la especificación de sus características estructurales y tipológicas, contribuyendo así a la formación de programas de investigación constructivos.
Principios fundamentales del enfoque sistémico:
- Integridad, que permite considerar un sistema simultáneamente como un todo unificado y como un subsistema de sistemas de nivel superior.
- Estructura jerárquica, es decir, la presencia de múltiples elementos (al menos dos) organizados sobre la base de la subordinación de los elementos de nivel inferior a los de nivel superior. La aplicación de este principio se observa claramente en el ejemplo de cualquier organización concreta, que representa la interacción de al menos dos subsistemas: el subsistema gestor y el subsistema gestionado.
- Estructuración, que permite analizar los elementos de un sistema y las interrelaciones entre ellos dentro de una estructura organizativa determinada. Por regla general, el funcionamiento de un sistema está determinado no tanto por las propiedades de sus elementos individuales como por las propiedades de la propia estructura.
- Multiplicidad, que permite emplear diversos modelos cibernéticos, económicos y matemáticos para describir tanto los elementos individuales como el sistema en su conjunto.
- Sistemicidad, es decir, la propiedad de un objeto de poseer todas las características de un sistema.