Votación (toma de decisiones)
La votación es uno de los mecanismos básicos de toma de decisiones colectivas, mediante el cual los participantes (tomadores de decisiones) expresan sus preferencias individuales con respecto a un conjunto de alternativas. A partir de la agregación de estas preferencias individuales, se forma una decisión general y colectiva.
La votación se utiliza en situaciones en las que:
- es necesario elegir una o varias alternativas de un conjunto determinado;
- en la toma de decisiones participan varias personas (un grupo, un colectivo, una organización);
- se requiere el cumplimiento de un procedimiento que garantice la equidad, la transparencia y la justificación de la elección.
Esencia de la votación
La votación es un proceso de expresión formalizada de la actitud individual hacia las opciones disponibles. Los participantes en la votación (votantes, expertos, miembros del grupo) expresan su opinión de una forma predefinida: seleccionando una o varias opciones, clasificándolas (ranking) o evaluándolas.
El resultado de la votación se determina mediante un procedimiento específico de agregación de los votos individuales en una decisión colectiva. El procedimiento concreto depende de la regla de votación utilizada.
Formas de votación
Existen numerosas formas de organizar una votación, que se diferencian por la manera en que se expresan las preferencias:
- Votación simple (mayoritario) — cada participante elige una alternativa; gana la que obtiene el mayor número de votos.
- Votación acumulativa — un participante puede distribuir varios votos entre diferentes opciones.
- Votación por clasificación (ranked voting) — los participantes ordenan las opciones según su grado de preferencia.
- Votación por aprobación (approval voting) — los participantes pueden aprobar cualquier número de opciones; gana la más aprobada.
- Votación por desaprobación (disapproval voting) — se registran las alternativas rechazadas por la mayoría.
Agregación de preferencias
La agregación de preferencias individuales en una decisión grupal puede realizarse utilizando diversas reglas de votación, cada una con sus propias propiedades, ventajas y limitaciones. Ejemplos de estas reglas son:
- la regla de la mayoría simple;
- la regla de la mayoría relativa (pluralidad);
- la regla de Borda (basada en clasificaciones);
- la regla de Condorcet (la opción que gana en comparaciones por pares);
- la regla de Copeland, Nanson, etc.
La elección de la regla de votación es crucial para el resultado y puede conducir a conclusiones diferentes con las mismas preferencias individuales.
Problemas de la votación
- Los procedimientos de votación están sujetos a una serie de paradojas y contradicciones conocidas que reflejan las limitaciones de la agregación formal de preferencias:
- Paradoja de Condorcet — una situación en la que las preferencias colectivas resultan ser cíclicas (A es preferible a B, B es preferible a C, pero C es preferible a A), a pesar de que las preferencias individuales son transitivas.
- Paradoja del dictador votante — bajo ciertas reglas, uno de los participantes puede determinar de facto el resultado.
- Imposibilidad de la agregación justa (Teorema de Arrow) — la imposibilidad de crear una regla de votación universal que satisfaga simultáneamente una serie de condiciones razonables (transitividad, independencia de alternativas irrelevantes, no dictadura, etc.).
Papel de la votación en la teoría de la decisión
En el marco de la teoría de la decisión, la votación se considera como:
- una herramienta de elección colectiva que permite formalizar el proceso de consenso en un grupo;
- un procedimiento para agregar preferencias que refleja la estructura de la opinión colectiva;
- un mecanismo para buscar compromisos, especialmente en condiciones de intereses contrapuestos.