Problema (ES)
Problema - una cuestión teórica o práctica compleja que requiere estudio y solución; una situación contradictoria que se manifiesta en forma de posiciones opuestas en la explicación de algún fenómeno, objeto o proceso y que requiere una teoría adecuada para su resolución; es un obstáculo en el camino para alcanzar un objetivo establecido. Una situación se denomina problemática cuando la Actividad no puede llevarse a cabo por los métodos previamente aceptados, y el logro del resultado de la actividad en condiciones cambiantes es difícil o imposible; una discrepancia entre el estado existente y el requerido (objetivo) de un sistema en un estado dado del entorno en un momento determinado.
Situación problemática
Una situación problemática es:
- una confluencia real de circunstancias, un estado de cosas con el que alguien está descontento, insatisfecho y desearía cambiar.
- la conciencia de la existencia de un problema, que surge al realizar una acción o tarea práctica o teórica, al darse cuenta de que los conocimientos previamente adquiridos son insuficientes, y la aparición de una necesidad subjetiva de nuevos conocimientos, que se materializa en una actividad cognitiva dirigida.
Una situación problemática, como obstáculo para alcanzar un objetivo, tiene las siguientes características:
- un alto grado de incertidumbre (ausencia o falta de información)
- la presencia de contradicciones evidentes o significativas en la descripción o evaluación de la situación
- una estructuración débil o la falta de estructuración
- la imposibilidad de formalización o una formalización débil de la situación problemática
Problemas sistémicos
Uno de los conceptos centrales en la teoría moderna del análisis de sistemas es el de problema sistémico. Es imposible definir este concepto con precisión mediante una formulación exhaustiva. Sin embargo, al generalizar la experiencia de la investigación científica, se pueden identificar varias características que, en conjunto, permiten identificar los problemas de esta clase. Estas características incluyen:
- No estructuración o estructuración débil.
- No formalización o formalización débil.
- Contradicción
- Incertidumbre
- Ambigüedad
- No formalización
- Complejidad
Estructuración y formalización de problemas
El concepto de grado de estructuración de un problema, introducido por H. Simon y A. Newell (1958), está relacionado con la combinación variable de información cuantitativa y cualitativa, objetiva y subjetiva que describe el problema.
Los problemas bien estructurados, o bien formalizables, admiten una formulación cuantitativa, sus dependencias más significativas se expresan mediante modelos objetivos y se representan en forma simbólica, donde los símbolos toman valores numéricos. Los problemas no estructurados, o no formalizables, solo tienen descripciones cualitativas y verbales, basadas en juicios subjetivos humanos, y las relaciones cuantitativas entre las características más importantes del problema son inexistentes o desconocidas. Una posición intermedia la ocupan los problemas débilmente estructurados, o mal formalizables, que combinan componentes y dependencias cuantitativos y cualitativos, donde los aspectos mal definidos e insuficientemente conocidos del problema desempeñan un papel predominante.
Incertidumbre
El aspecto sustantivo de la dinámica de los problemas sistémicos solo puede describirse mediante posibles escenarios o variantes de desarrollo de eventos, en los cuales no hay datos exhaustivos sobre las circunstancias que acompañan al problema, sus vínculos con otros problemas y los recursos necesarios para su solución. Es imposible prever de antemano todas las situaciones que se encontrarán al resolver un problema sistémico. La parte inicialmente manifiesta del problema sistémico contiene solo una fracción insignificante de la información total necesaria para su resolución, mientras que el resto permanece oculto para el investigador y solo comienza a revelarse durante el proceso de investigación. Además, los problemas sistémicos se caracterizan por una amplia gama de métodos y técnicas no evidentes para su solución, pero el conjunto completo de opciones posibles no puede determinarse de antemano.
Complejidad
Los problemas sistémicos afectan los intereses de muchas disciplinas científicas, pero ninguna de ellas por sí sola es capaz de ofrecer métodos eficaces para su resolución integral. La razón radica en la orientación comparativamente estrecha de las disciplinas científicas tradicionales, que desde el principio y, lo más importante, de manera consciente, limitan el círculo de sus intereses, ya que se considera que solo de esta manera se pueden obtener resultados prácticos significativos. El análisis de sistemas se basa en un fundamento conceptual diferente. El círculo de intereses científico-prácticos no debe limitarse al marco de una sola teoría, por muy grande que sea el poder predictivo que declare. Un problema sistémico solo puede resolverse eficazmente si se recurre a un conjunto de métodos y conocimientos científicos de complejidad adecuada, que abarque con sus capacidades cognitivas toda la diversidad de aspectos y manifestaciones del objeto estudiado.
Los conocimientos y métodos de diferentes ciencias no pueden convertirse en un conjunto por sí solos. Se necesita un mecanismo formador de sistemas capaz de gestionar sus componentes individuales, coordinar los resultados parciales de las investigaciones y concentrar los esfuerzos en las áreas más importantes. El propósito principal del análisis de sistemas consiste en cumplir las funciones de dicho mecanismo.
Carácter multifacético
Los problemas sistémicos involucran múltiples y diversos aspectos de la sustancia en la que surgen y se desarrollan, y entre estos aspectos existen vínculos de influencia mutua. Los intentos de simplificar el problema excluyendo los llamados aspectos "no esenciales" pueden conducir a errores. Al mismo tiempo, el esfuerzo por tener en cuenta todos los aspectos hace que el problema se vuelva inabarcable y prácticamente irresoluble. En el espacio de parámetros de cualquier problema sistémico, existe un área de compromiso, cuya búsqueda constituye una de las tareas pragmáticas más importantes del análisis de sistemas.