La teoría de la decisión es una disciplina integral orientada al desarrollo de métodos e instrumentos que ayudan a una o varias personas a realizar una elección fundamentada de la mejor alternativa disponible.
La toma de decisiones, en el plano profesional, constituye un tipo especial de actividad humana que consiste en la selección fundamentada de la mejor alternativa —en algún sentido— o de varias alternativas preferibles entre las opciones disponibles. La necesidad de fundamentar la elección está presente en todas las esferas de la actividad humana. Una elección fundamentada resulta especialmente importante en la gestión de sistemas organizativos y técnicos.
Numerosas disciplinas científicas, surgidas y desarrolladas históricamente de forma independiente entre sí, se ocupan del estudio de cómo el ser humano toma decisiones y de la creación de métodos de elección. Entre ellas figuran la teoría de la decisión, el análisis de sistemas, la investigación de operaciones, la teoría de las decisiones estadísticas, la teoría de juegos, la teoría del control óptimo, la cibernética económica, la teoría de las organizaciones, la informática, la inteligencia artificial, la psicología cognitiva, la teoría del comportamiento, entre otras. Estas disciplinas analizan, desde distintas perspectivas, los mecanismos, procesos y reglas de elección aplicados a objetos de diversa naturaleza y en diversas condiciones de existencia. En su conjunto, conforman una ciencia multidisciplinar que ayuda al ser humano a realizar una elección fundamentada.
La teoría de la decisión comenzó a configurarse como disciplina científica autónoma a mediados del siglo XX, en el marco de la metodología del análisis de sistemas. Su finalidad principal consiste en desarrollar métodos e instrumentos que permitan a una persona o a un grupo de personas formular el conjunto de alternativas posibles de solución de un problema, compararlas entre sí, encontrar las mejores o las admisibles —aquellas que satisfacen determinados requisitos (restricciones)— y, cuando sea necesario, explicar la elección realizada.
La teoría de la decisión contribuye al análisis y la resolución de problemas complejos, pero solo cuando sus recursos metodológicos y matemáticos se aplican correctamente, de acuerdo con sus posibilidades, sin exagerar ni minimizar su papel. Por ello, sería más preciso denominarla teoría de la búsqueda y la selección fundamentada de las alternativas de solución más preferibles para el ser humano.